Camino Francés 2019… o casi

Volvemos a la carga, como prometimos y esta vez nos preparamos el Camino Francés, o casi, porque tenemos previsto terminar en León. Ocho etapas pero algunas inéditas para varios de los componentes del equipo ya que José María y Juan nunca han hecho el tramo desde Roncesvalles hasta Logroño y Luis nunca ha hecho el Camino Francés, por lo que todo será nuevo para él.

Por otro lado la última vez que vinimos a Roncesvalles Paco y yo fue en 2010, que ya ha llovido, así que todo se vuelve interesante de nuevo.

Pero vamos a remontarnos un poco en la historia de este viaje, que comenzó en enero cuando se decidió qué viaje haríamos este año. Todo iba según lo previsto hasta que por problemas laborales tuve que cancelar mi participación en el viaje. Fue un trago complicado, no me había perdido ningún viaje desde el principio de los tiempos, pero las cosas hay que afrontarlas como vienen.

Aunque como vienen, se van, se fue despejando el bosque y se empezó a ver la salida del laberinto, así que tras meditarlo mucho decidí que no podía dejar solos a esta banda y una semana antes del viaje me volví a subir al carro. Eso sí, ya que estábamos había que aprovechar la coyuntura para jugar un poco y darles una sorpresa a todos. Tuve que contar con José María, eso sí, porque es quién prepara la logística de los viajes y me podía encontrar sin alojamiento como poco.

Los cuatro catalanes quedaron en encontrarse en Pamplona el día 10. José María y Luis vienen en coche hasta Roncesvalles con todas las bicis y las alforjas, mientras que Juan y Paco vienen en tren hasta Pamplona. Yo por mi parte viajo en bus desde Madrid.

A eso de las 2 de la tarde con todos ya en Pamplona toca buscar la forma de encontrarnos. Aunque fue más accidentada de lo previsto, porque me vieron antes de tiempo, fue emocionante y divertido ver las caras de Paco, Juan y Luis cuando me vieron por sorpresa al entrar en la Estación.

Mereció la pena y afortunadamente todos estamos juntos otro año más para correr nuevas aventuras. Además, y no menos importante, había que vengarse del destino que el año pasado nos dejó todo el viaje con mal sabor de boca por el abandono de Paco el primer día.

Tras subir en taxi a Roncesvalles y dedicar toda la tarde a pasear, charlar y ponernos al día, dejamos todo preparado para mañana empezar a pedalear. Está lloviendo, ahora con algo de ganas y mañana tendremos los caminos bien mojados.

Empezamos ¿nos sigues?

4 comentarios

  1. Claro que os seguimos con entusiasmo. Mucha suerte y que mejore el tiempo.

  2. ¡¡¡Que gustazo veros juntos un año más!!!
    Ha sido emocionante y divertido preparar la sorpresa del reencuentro en connivencia con José María (un Pinocho profesional donde los haya ¡si señor! muy profesional).
    En fin, como dijo no me acuerdo quién … ni cuando ni donde …
    «El día que comprendí que lo único que me voy a llevar es lo que vivo, empecé a vivir lo que me quiero llevar»
    Os deseo vivencias que se graben, un año más, en vuestras memorias y sobre todo en vuestros corazones.
    ¡¡¡BUEN CAMINO!!! mis bicigrinos favoritos … y paciencia porque no sé si lo sabéis pero mañana os va caer la del pulpo, así que sacad los chubasqueros 😉 y a pedalear
    Muchos besitos ¡¡muac muac muac muac muac!!

  3. Vaya equipo de parvulitos!
    Roncesvalles-León en ocho días, de los que los tres últimos son llanos como el Delta del Ebro.
    Parvulitos…

  4. Es lo que tiene la edad, ya vais donde podeis jajajaja, en serio, id con cuidado porque aunque suene a madre, es verdad que el tiempo no pinta muy bien, y ya no teneis edad para tonterias, os deseo un buen camino y si el tiempo no os da por saco, que lo disfruteis, un abrazo chicos, y cuidaros los unos a los otros

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