Salimos de Sarria con la niebla típica gallega. El camino aquí cambia, hay mucha más gente, estamos en los últimos 100 km. El terreno es un continuo sube y baja por «corredoiras» y pistas.

Pasamos el hito de los 100 km y fotos obligadas. Bajamos a Portomarín, cruzando el embalse de Belesar, y subimos la escalinata para desayunar en la plaza.


Continuamos hacia Palas de Rei. El sol ha salido y hace calor. El camino es rompepiernas total. Paramos a comer en Melide: ración de pulpo en Ezequiel, ¡espectacular!


Con las fuerzas renovadas seguimos hasta Arzúa. El cansancio se nota pero ya olemos Santiago. Decidimos quedarnos aquí para dejar una etapa cómoda para mañana.

