Etapa 4: Los Arcos – Azofra

Salida a las ocho menos cuarto, ya desayunados. Hemos ido por buen camino hasta Sansol y Torres del Río. Me he pasado todo el día intentando hacer memoria sobre lo ocurrido hace cinco años con Paco por estos lares.

Pero mi memoria sólo guarda recuerdos muy puntuales y casi siempre deformados con respecto a la realidad. Ejemplo claro con la iglesia de Santa María de Eunate que la recordaba más aislada, igual que con la iglesia de Azofra.

Unos peregrinos nos preguntaron si éramos Padre e Hijo. Pasado Torres del Río tuvimos que salirnos del camino porque estaba muy mal y estaba demasiado reciente el barrizal de ayer y así subimos por carretera hasta Viana. Llegamos a Logroño con parada previa en casa Mari, la hija de Felisa, donde ella nos vio y tomamos unos refrescos.

En Logroño, a eso de las 12 tomamos unos pinchos y continuamos hacia Navarrete. Paco todavía no se ha repuesto del shock de verse como mi padre, y para terminar de joderlo una certera llamadita a Jose María hizo el trabajo completo.

A duras penas salimos de Logroño y poco a poco llegamos a Nájera, donde fuimos a buscar el albergue y un sitio donde poder reparar el radio de mi rueda trasera, que se quedó hecho un 8 en la salida de La Grajera.

Al final seguimos camino con idea de terminar en Santo Domingo y decidimos quedarnos en Azofra. El albergue nuevo hizo que tomáramos la decisión, aunque al final nos llevaron a la escuela porque las 60 plazas estaban completas.

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