Después de la graciosa noche que nos brindaron Adrián y la guiri desayunamos en Azofra y a las 7:15 estábamos en marcha.

Desayunamos es un decir… Las pistas hasta Santo Domingo están muy bien y como hace un par de días que no llueve pues no había problemas de barro. Bueno, siempre que no des con un rumboso agricultor que en lugar de regar su huerta riegue el camino y la huerta del vecino.

Paramos en Santo Domingo a hacer unas fotos y a desayunar por segunda vez hoy, aunque esta vez de verdad, la pastelería de nuestra vida, de esas que tienen el mostrador lleno de chocolate por donde mires.

Salimos buscando Grañón donde fuimos a ver el albergue y subimos al campanario, a partir de ahí, un fuerte viento de cara nos acompañó casi todo el camino.

Comimos en Villafranca de Montes de Oca, donde comentamos una fuerte y continua subida hasta San Juan de Ortega, único sitio donde el viento nos dio tregua gracias al tupido bosque.

Sellamos en San Juan y seguimos hasta Atapuerca donde dormimos en un albergue nuevo muy bien acondicionado. Hemos llamado a Burgos para ver si encontramos un lugar donde reparar mi bici. Parece que hay suerte.

