Hoy nos lo tomamos con calma, ya que la etapa de hoy es corta. Desayunamos en la taberna donde habíamos cenado y salimos para afrontar la subida al Mirador.

Una dura y larga subida, aunque merecía la pena. A partir de ahí mucho llaneo, sube y baja constante hasta Frómista, donde llegamos acompañados por el Canal de Castilla.

Aquí abandonamos el camino y nos dirigimos hacia Palencia en busca de Amayuelas, un pueblo ecológico donde Paco tiene conocidos, ya que hace unas semanas estuvo en el pueblo.

Comimos con las «fuerzas vivas» del pueblo en el club social, una caseta acondicionada como cocina y comedor donde almorzamos borrajas y carne guisada.

Suerte del aparcero, porque las borrajas por sí solas eran un suplicio. Después de comer echamos la siesta… una amplia siesta.

Después una vuelta por el pueblo, vimos a Meli, dimos un paseo con su perra y fuimos a cenar los seis a casa de Jose y Celia, junto a María, Jose y Meli. Hasta las 00:30 estuvimos de charla.

