Coimbra – Oliveira de Azemeis
Salimos de Coimbra hoy no demasiado temprano, y con todas las calles mojadas. Tal y como nos habÃa advertido Juanma, la borrasca nos estaba acechando. Hasta que paramos a desayunar no tuvimos problemas, pero al poco tiempo tuvimos incluso que parar a refugiarnos de la lluvia bajo un árbol.
Como veo que estais todos preocupadÃsimos por nuestras magulladuras, deciros que Paco está bien, que sobrevivirá, y que yo, además de lo incómodo de la incipiente costra, no me impide pedalear en absoluto.
Hoy el 90% de la ruta es carretera, y como pudÃsteis ver en la etapa de ayer, que la alargamos hasta Coimbra, la etapa de hoy tambien la hemos alargado un poco, aprovechando el buen firme y que no hemos tenido mayores problemas. Asà que nos hemos hecho 90 kms para llegar a Oliveira de Azemeis, y asà dejar un poquito de margen para mañana llegar a Oporto con más tiempo. Por esa razón no hemos podido escribir en el blog en «tiempo real».
Durante una de las paradas por culpa de la lluvia aproveché para hacerle la auptopsia al GPS, para identificar la causa del fallecimiento. Parada del sensor que busca los raticulines espaciales. Encefalograma plano. Un minuto de silencio en su memoria. Era un buen GPS, satélite de sus satélites. Paco dice que no funciona porque en la caÃda nos dejamos olvidados el satélite allÃ.
Paramos a comer en AlbergarÃa a Velha, que en principio ib
a a ser nuestro final de etapa, pero entre que Ãbamos bien, y en el pueblo habÃa un olor a coles cocidas que tiraba para atrás, decidimos seguir un poco más.
Hoy también hemos dormido en los Bombeiros, esta vez en colchones en el suelo, a todo lujo.
Bueno, pues ya estamos mas tranquilos, que con tanta caida estabamos en ascuas, no has puesto fotos hoy, un beso de los papis
¡Pobre gilipolling person system! ¡snif! estoy muy afligida ¡snif!. Bueno cambiando de tercio … cuando lleguéis a Oporto mucho cuidadÃn que lo que hay en el rÃo no son carpas gigantes sino pirañas, asà que si tenéis tentación de bañaros mejor acedlo en la ducha o no saldréis vivos de Oporto. Besitos.
P.D.: estoy con Javi en que lo del tomate en la rodilla parece muy real.