Contra todo pronóstico no hemos salido a las 8:00 como estaba previsto. Había que bajar a Mica (nuestra perrita, que se queda con la Abuela), desayunar, dejar todo recogido, bajar las bicis… en fin, un lío para el que no estamos preparados. Aún así a las 9:00 estábamos dando las primeras pedaladas de este nuevo viaje, en el que pretendemos llegar a Gijón desde Cádiz, por la Vía Augusta primero y por la Vía de la Plata completa después, sin desviarnos esta vez hacia Santiago.

Salimos ya con algo de calor, pero aguantamos con la chaqueta. Buen tiempo y sobre todo buen viento, que no nos estorba en los primeros kilómetros de salida de Cádiz que es donde más suele pegar.

La salida de Cádiz en bicicleta es un poco pesada psicológicamente porque tenemos que hacer unos 30 kilómetros para llegar al otro lado del puente de La Pepa que tiene una longitud de 3 kilómetros para llegar a Puerto Real. Y te llevas todo el camino viendo el puente y acordándote que las únicas bicis que han pasado por ahí son las del día de la inauguración, que pasó la Vuelta a España. Paradojas de la vida.

Tras atravesar el Parque Natural de los Toruños con sus pistas largas entre salinas, marismas y pinares llegamos al Puerto de Santa María, y seguimos ruta hacia Jerez de la Frontera donde paramos a comer en las Lagunas de Torrox, que nos salió a nuestro paso de forma provindencial.

Como punto crítico a la etapa de hoy, habría que darle un repasito a algunos caminos, muy abandonados, rotos o directamente cortados que no hacen muy fácil el recorrido. Zonas entre el Puerto y Jerez e incluso más allá sin mucho interés paisajístico y con caminos muy incómodos y descuidados.

A la altura de El Cuervo abandonamos el camino lateral de la AP4 que habíamos enganchado en Guadalcacín y nos vamos alejando poco a poco de la autopista, y empieza a notarse ya que los caminos mejoran y las zonas de paso tienen más interés general para disfrutar de nuevo del viaje.

Llegamos a Lebrija sobre las 7 de la tarde con 85 kilómetros encima, que para ser el primer día no está mal.

