Hoy el dÃa se presenta largo y hay que levantarse pronto. Tenemos muchos kilómetros por delante hasta Cáceres, donde pretendemos dormir. El terreno es propicio para una kilometrada, pero aún asà son 100 kilómetros.
Antes de las 8 ya estamos pedaleando, lo que es un logro viniendo de nosotros. Desayunamos en el mismo albergue y tomamos la carretera que sale en dirección a Mérida, atravesamos el parque del embalse de Proserpina y vamos alternando camino y carretera. Después del embalse entramos en dehesas y campos de Badajoz hasta Aljucén donde paramos como siempre a mediodÃa a echar gasolina a los tanques.
A la hora de comer todavÃa estamos sin hambre y pasamos de largo Alcuéscar. Vamos bien, llevamos casi 70 kilómetros, y nos quedan 30 para Cáceres. A partir de aquà pista buena, aunque en ocasiones muy rota por las bajadas de agua de todo el invierno, muchos baches y algunos charcos, que a veces nos hacen tener que bajarnos de la bici.
A la salida de Alcuéscar Paco tiene una cuenta pendiente con un antiguo puente romano que lo derribó en 2004, nunca sabremos si por culpa de las piedras o por culpa del licor de bellota del almuerzo. Dos intentos sobre el puente, con el que no pudo… lo dejamos para otro año. Eso sÃ, esta vez el caballero no fue derribado. Las malas sensaciones del primer dÃa se han disipado hoy, después de 95 kilómetros los tres llegamos como si acabásemos de salir, haciendo carreritas y picándonos los unos a los otros. Un mano a mano, o mejor, un mano a mano a mano que nos llevó hasta Cáceres, con 100 kilómetros, cansados, pero contentos de haber llegado mejor de lo que pensábamos.
Lo peor del dÃa el albergue, caro para ser albergue, lejos del centro y sin ambiente de peregrinos. Nos dejamos en la entrada de Cáceres el albergue turÃstico porque buscábamos el que conocimos en 2004, pero ese ya no existÃa y al final terminamos en el albergue municipal. Rematamos el dÃa cumpliendo en Cáceres uno de los antojos de Paco: unas migas extremeñas.
El chiste del dÃa, contado por el camarero del Mesón Los Arcos de Cáceres:
Dos amigas que se encuentran.
– ¿y tu niño? ¿qué tal?
– ¿Mi niño? ¡un cielo!, me va a la compra, me aprueba todo, me hace las camas… ¡un cielo! ¿y el tuyo?
– ¿El mÃo? ¡un sol!: ¡sale y se pone! ¡sale y se pone!
Qué pedazo de etapa y qué bonita. Las fotos son excelentes. La de los toros o vacas a los lados del camino es monumental y acojonante (lo digo en el sentido bÃblico de la palabra). Creo que si haceis muchas etapas como esta vais a llegar antes de tiempo. Estais hechos unos jabatos. Un abrazo
Tienes razón Gabriel … ¡que monas las vacas! pensarÃan … ¿que clase de bichos serán esos? jajaja
Paco de todos es conocida la peligrosidad de los "puentes romanos" … que valor … que osadÃa … volver a intentar pasar aventura tal y atravesar al monstruo de piedra ¡sin ser derribado! … ¡albricias! tal favor otorgado por los dioses al, sin par, caballero de tal gallardÃa y a su corcel de corazón de hierro! JAJAJAJAJA y ¡JA!
¡Me cachis con el puentecito!
P.D.: ¡hip! creo que las cervecitas que os habéis tomado me han hecho efecto ¡hip!
Con esa marcheta va a ser verdad aquello de que "el reir y el rascar todo es empezar". Si seguÃs a ese ritmo os saldréis del mapa!
Kmpi
Cómo escribir correctamente.
La monja secretaria del convento está escribiendo una carta y comienza:
'Querido Monseñor'…………..
Se da cuenta de que aquél puede mal interpretar sus palabras y vuelve a empezar:
'ExcelentÃsimo Monseñor'………………….
Recapacita pensando que es demasiado formal.
Sr.Monseñor'? ……………
Éste le parece muy mundano, asà que decide que el mejor es:
'Don Monseñor'……………….
Para asegurarse de no meter la pata, le pregunta a la madre superiora :
– ¿Reverenda madre, Monseñor se pone
con Don?
– ¡¡ Claro que se pone condón hija, si no este convento serÃa una guarderÃa!!
gran etapa, lastima que el albergue os decepcionara… a mi lo que mas me ha gustado ha sido el chiste del dia! jajaja… que bueno…