Desayunamos en el albergue y salimos tarde, después de hinchar mi rueda trasera, que tiene un 7 y las zapatillas de José María que están totalmente gastadas.


Tomamos la N-634 hasta Guitiriz y allí me doy cuenta de que nos estamos desviando del camino por las indicaciones de ayer.

Reparo la rueda y pongo una cámara nueva.

A partir de aquí rodamos por una carretera muy tranquila y fácil, pasando por la Serra da Cova da Serpe hasta llegar a Sobrado. Allí visitamos el monasterio, nos sellan y comemos algo más adelante, antes de salir del pueblo.

Nos queda poco para Arzúa, y buscamos un sitio para descansar un rato, pero Paco no está a gusto en el que hemos encontrado y seguimos. Ya no paramos hasta Arzúa. Hace un calor de muerte.

Arzúa ya pertenece al Camino Francés y enseguida hay muestras evidentes de ello. Hay peregrinos por todos lados y el albergue tiene un lleno total. Así que nos vamos a un hostal que la verdad está de lujo. Hasta con plaza de parking para las bicis.

