Etapa 8.- Mérida – Cáceres

La visita a Mérida la hemos dejado para hoy, porque anoche estaba lloviendo cuando llegamos y luego ya se nos hizo muy tarde y estábamos deseando cenar y acostarnos, así que cuando desayunamos, sacamos las bicis del garaje que hay en la misma calle del alojamiento y buscamos el arco de Trajano, el Foro o el anfiteatro.

Algo rápido, para no decir que no los hemos visto, y salimos de Mérida en dirección al Viaducto. Tenemos una larga jornada por delante si queremos llegar a Cáceres y el terreno empieza a volverse en nuestra contra, aunque al menos el tiempo esta vez nos ha respetado. Nada de lluvia por fin.

En Aljucén paramos a tomar un refresco y decidimos que esta noche en Cáceres nos quedaremos dos noches. Mañana es el cumple de Carol y se merece una parada en el Camino.

Seguimos hacia Alcuéscar y las bicis empiezan a dar síntomas de agotamiento, todavía llenas del barro del día anterior. Hoy no llueve, pero el suelo está lleno de charcos y zanjas, y donde no hay agua hay terreno roto porque se están secando.

Se nos está haciendo tarde para todo, tenemos que llegar a Cáceres que ahora sí tenemos ya el alojamiento reservado, y hacemos parada en Alcuéscar para comer las cuatro cosas que llevábamos guardadas en las alforjas.

A las cinco de la tarde nos quedan 40 kilómetros, aunque la subida larga la hemos hecho ya, queda otra antes de llegar a Cáceres. Los tres pueblos después de Alcuéscar: Casas de Don Antonio, Aldea del Cano y Valdesalor los pasamos casi sin pararnos. Los caminos están fatal, con muchos baches, charcos y rodadas secas que hacen casi imposible coger un ritmo de pedaleo ni subiendo ni bajando.

En Valdesalor decidimos tomar ya carretera para llegar a Cáceres lo antes posible. Entramos en la ciudad casi a las 8 de la tarde. Misión cumplida.

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