Hoy nos hemos hecho algo más los remolones y hasta las 7:45 no estábamos en marcha. Hemos aguantado bien los primeros kilómetros, hasta pasado el abandonado pueblo de Ruesta, donde apenas hay más que un albergue, sede a su vez de la CNT. A partir de ahí una subida muy larga por buena pista y bajada por calzada romana hasta Undués de Lerda. Ya nos avisaron anoche los chavales.


Por carretera fuimos bien hasta Sangüesa donde empezó nuestro particular calvario donde dimos una vuelta por el pueblo que celebraba el Corpus, tomamos unos pintxos y seguimos ruta por la vía verde de Lumbier en busca de la Foz de Lumbier. Seguimos por una buena pista hasta [espacio en blanco] aunque se nos hizo muy pesado y largo. Subimos el puerto por carretera y finalmente nos desviamos de la carretera para buscar un lugar donde comer lo que llevábamos.


Nos buscamos una sombra y algo de agua, y terminamos por una senda de hierba alta, con subidas y bajadas imposibles y mucho cansancio. Comimos en Otano, nos tumbamos un poco… nos sobraron 5 minutos de siesta.

Salimos de Otano por el monte y estuvimos una hora tirando de la bici hasta que volvimos a tomar la carretera. Pasamos varios pueblos a buen ritmo, y ya decidimos no seguir hasta Puente la Reina y parar en Tiebas.

Nos paró la tormenta. Agua, viento y granizo nos dejaron a un sólo kilómetro de Tiebas empapados magullados y rotos. Un día repleto de aventuras.

