Etapa 7. Hervás – San Pedro de Rozados

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Desayuno autoservicio en el albergue bien tarde, los excesos de ayer ya los teníamos asumidos y hemos puesto el despertador a las 8, así que hasta las 9 no empezamos a pedalear. El albergue está en una vía muerta de una antigua estación de ferrocarril y tienen allí mismo el centro de interpretación del ferrocarril. Tenemos que bajar desde Hervás hasta la carretera para volver a nuestra ruta. Poco a poco subimos hasta Baños de Montemayor.

La salida desde Baños se puede hacer por carretera o por la calzada romana. Es difícil calcular la distancia cuando tienes que subir por una calzada romana con un desnivel medio del 6% con algunas rampas del 11% y con escalones que se suceden cada 100 metros. Así a ojo creo que son entre 600 y 1000 metros de calzada. Uno se va preguntando durante la subida por esas piedras cómo demonios hacían los romanos para subir por ahí con carros de madera sin que tuvieran que tirarlos al llegar arriba. José María ha creado durante la subida una plataforma para la derogación de todas las calzadas romanas. Hasta Calzada de Béjar el recorrido va alternando camino y carretera, y paramos a comer algo para seguir pedaleando. Hoy la ruta es más complicada que otros días, y alcanzamos varias veces los 1000 metros de desnivel. Después de 50 kilómetros paramos en Fuentes de Salvatierra para almorzar. Hoy nos hemos hecho el buen propósito de comer algo ligero y seguir, que aún quedan 30 kilómetros hasta el final de la etapa. Pero no contábamos con que en el bar estaba el demonio en forma de camarera, que con voz embaucadora y libreta en mano nos iba recitando los primeros y los segundos… Paco, el mismo instigador de los buenos propósitos era el que iba contestando: “yo quiero”, “yo quiero”… al final caímos en la tentación y nos apuntamos los tres a unas patatas revolconas y unos huevos fritos con chorizo… lo que viene siendo algo ligerito. Después del café, sellamos las credenciales en el albergue y seguimos ruta sin parar mucho para que no nos dé el bajón. Nos queda un buen tramo, sobre todo la subida al Alto de la Dueña, y tenemos que salvar un fuerte desnivel, tirando en ocasiones de la bici monte arriba. Desde ayer ha cambiado el paisaje radicalmente, de los campos de labor, ya secos hemos pasado a los bosques húmedos, y los campos vuelven a verse verdes. En esta zona hay mucha agua y eso se nota. En el alto José María tira en solitario y Paco y yo nos quedamos subiendo más tranquilos. Varias paradas después nos encontramos en San Pedro de Rozados, donde hoy haremos noche. Paco ha vuelto a hacerlo, y ha perdido las gafas graduadas, creemos que en el sitio donde comimos, estamos haciendo gestiones a ver si aparecen.

6 comentarios

  1. Ingénuos, que sois unos ingénuos! La calzada, la hicieron los romanos con unos pringaos que subieron las moles de piedra en las alforjas de sus bisis. Anda que no saber ésto tan básico…
    Kmpi

  2. Vengaaaa!!!! que ya estais entrando en Salamanca!!!! Un petó!!
    ALBA

  3. ¿os habeis pesado? Por un lado pienso que con las palizas que os meteis deberíais estar quedandos en los huesos. Sin embargo, miro la foto de las patatas y pienso en el barrigón que se me pondría mí que me engorda hasta el aire. Ánimo y buen pedaleo.

  4. Cesar si puedes entra a canal cocina y me votas, necesito muuuchos votos.
    Seguid comiendo bien, pero sin beber demasiado que te van a poner puntos…por las piedras del camino, un besito

  5. Paco y César parecéis 2 personajes recien salidos de una película en blanco y negro de Charlot

  6. Dios! pero es que no me extraña que os hagais esas etapas tan largas! de algun modo tendreis que bajar todas esas "comidas ligeritas" que os estais metiendo entre pecho y espalda!…. Aunque…. seguro que merece la pena tanto pedalear.. jeje
    CRIS

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