No recordaba por dónde habíamos salido de Baños la dos ocasiones anteriores, en 2004 y 2011, lo que si recuerdo es que había una calzada Romana algo complicada. El track de ese año no iba por carretera, eso sin duda.


A Carol no hace falta empujarla mucho, y se apunta a cualquier cosa, y cuando empezamos a subir por carretera vi la Calzada y solo tuve que insinuarlo y allí que fuimos los dos.

La calzada era dura, con mucha pendiente y con unos escalones cada 20 o 30 metros qué ponían a prueba no sólo la fuerza para subir la pendiente sino también el equilibrio para superar los escalones en subida. 22 años después ni tan mal, seguro que más justito que entonces, pero subí la calzada entera.

Una vez alcanzado el puerto comenzamos una ligera bajada y un llaneo por un bosque precioso, lleno de sonidos, vegetación espesa y buena pista.

En esa zona Carol volvió a pinchar la rueda trasera. La cámara que compramos en Fuente de Cantos reventó cuando la estábamos hinchando.

Intentamos poner un parche en el primer pinchazo y al darle aire la válvula se separó de la goma. Sólo teníamos un repuesto más, mi segunda cámara de 27.5. Por fin tras tres reparaciones pudimos volver al camino.

El resto de la ruta se va pasando por varios pueblos. En Valdelacasa paramos a tomar algo rápido para seguir pero eran ya casi las cuatro y nos queda mucho por delante para llegar a Salamanca como estaba previsto, así que decidimos cortar en Morille, a unos 20 kms de la cuidad, y buscar un sitio para reponer todos los recambios perdidos.

Llegamos a Morille con tiempo de comprar algo para cenar, lavar algo de ropa y descansar un poco del agotador día.
